text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

"Yo nací para ser empresario, ser rico y no pobre"

      
Miren, chóquele al que le choque, soy capitalista, pero para ser rico debes tener conciencia social, y debe ayudar a otros, y leer a Nicolás de Maquiavelo, dice en entrevista con Universia.<br/><br/> Garnica estudió Administración de Empresas, tiene 32 años, y obtendrá su título en febrero de 2007. Parte de su espíritu emprendedor se lo debe a su familia, ya que su padre creó a SEM, una empresa pequeña de seguridad industrial en Medellín. Hace muchos años había comenzado mis pinos como empresario en la venta y reparación de PC. Creo que el espíritu emprendedor ‘nace con uno', así tu padres te digan mejor consígase un empleo, como pasa en muchas familias en el país que les da miedo dejar volar a sus hijos. Aunque la Universidad te da las pautas para hacerlo bien, te pule y te apoya, estoy convencido que muchos tienen la ‘venita del emprendimiento', comenta.<br/><br/> Cuenta también, que siempre le ha gustado trabajar en cosas de ‘la madre tierra'. Cuando iniciamos esta idea se buscó también beneficiar a la sociedad campesina, porque soy un convencido que la paz se logra haciendo que los campesinos siembren, nosotros como empresarios tenemos el deber moral y social de llevar nuestro conocimiento a la tierra, pero hay que sembrar con conocimiento, desarrollar tecnología que aumenten la productividad de la tierra sin dañarla y ser justo a la hora de llegar a un precio que beneficie a mi empresa y a los campesinos, dice.<br/><br/> Cuando empezó la idea de crear Proyecto c.a.c.a.o. y el plan de negocios ‘Cuenca Dorada Semillas', como proyecto de grado, sabía que no podría arrancar tan fácil, ya que hay pocas zonas de siembra de ‘sesamo' en Colombia. <br/><br/> Decidió iniciar con tres productos inicialmente: Aceite Orgánico de Ajonjolí, Pasta de Sésamo orgánica Tahini y un Hidro-Bronceador orgánico, todos productos que no tiene ningún aditivo químico. Estos productos están basados en el concepto de producción limpia, tanto el producto como el proceso de producción donde se utilizan todos los elementos y donde no generamos contaminación, asevera.<br/><br/> Sus metas son exportar los productos orgánicos a la Comunidad Europea, aumentar el número de tierras a través de un modelo social-capitalista que beneficie a la Empresa Cooperativa Agrícola de Campesinos de Cuenca, desarrollar nuevos productos a partir de la Semilla de Sésamo sus derivados y sus desechos, posicionar a la organización en el mercado de los productos orgánicos y desarrollar un modelo empresarial orgánico al interior de la compañía.<br/><br/> Por eso mientras arranca todo su proyecto, sigue realizando investigación para el desarrollo de nuevos productos que tengan como base el sésamo. Soy un soñador creativo, pero con los pies en la tierra. Siempre que salgo a algún sitio estoy observando como va el mercado, cuál es su tendencia y para dónde van los desarrollos, asegura. <br/><br/> En la parte Financiera, Jorge Enrique cuenta con el apoyo de la Universidad de Medellín, a través del Fondo Rotatorio ‘Capital semilla', liderado por Claudia Solano. <br/><br/> Para esto la Universidad aportará 80 millones de pesos, a través de la Oficina de Emprendimiento. Tenemos posibilidades de conseguir el resto de los recursos necesarios a través de la gestión que hace el Fondo Rotatorio ‘Capital semilla'. También tenemos un inversionista privado, un estudiante de Administración Financiera de la Universidad de Medellín, que aportará 30 millones más, explica y asegura que se encuentra en conversaciones con otros inversionistas para que aporten el resto del dinero para la puesta en marcha.<br/><br/><br/>
"Miren, chóquele al que le choque, soy capitalista, pero para ser rico debes tener conciencia social, y debe ayudar a otros, y leer a Nicolás de Maquiavelo", dice en entrevista con Universia.

Garnica estudió Administración de Empresas, tiene 32 años, y obtendrá su título en febrero de 2007. Parte de su espíritu emprendedor se lo debe a su familia, ya que su padre creó a SEM, una empresa pequeña de seguridad industrial en Medellín. "Hace muchos años había comenzado mis pinos como empresario en la venta y reparación de PC. Creo que el espíritu emprendedor ‘nace con uno', así tu padres te digan "mejor consígase un empleo", como pasa en muchas familias en el país que les da miedo dejar volar a sus hijos. Aunque la Universidad te da las pautas para hacerlo bien, te pule y te apoya, estoy convencido que muchos tienen la ‘venita del emprendimiento'", comenta.

Cuenta también, que siempre le ha gustado trabajar en cosas de ‘la madre tierra'. "Cuando iniciamos esta idea se buscó también beneficiar a la sociedad campesina, porque soy un convencido que la paz se logra haciendo que los campesinos siembren, nosotros como empresarios tenemos el deber moral y social de llevar nuestro conocimiento a la tierra, pero hay que sembrar con conocimiento, desarrollar tecnología que aumenten la productividad de la tierra sin dañarla y ser justo a la hora de llegar a un precio que beneficie a mi empresa y a los campesinos", dice.

Cuando empezó la idea de crear "Proyecto c.a.c.a.o." y el plan de negocios ‘Cuenca Dorada Semillas', como proyecto de grado, sabía que no podría arrancar tan fácil, ya que hay pocas zonas de siembra de ‘sesamo' en Colombia.

Decidió iniciar con tres productos inicialmente: Aceite Orgánico de Ajonjolí, Pasta de Sésamo orgánica "Tahini" y un Hidro-Bronceador orgánico, todos productos que no tiene ningún aditivo químico. "Estos productos están basados en el concepto de producción limpia, tanto el producto como el proceso de producción donde se utilizan todos los elementos y donde no generamos contaminación", asevera.

Sus metas son exportar los productos orgánicos a la Comunidad Europea, aumentar el número de tierras a través de un modelo social-capitalista que beneficie a la "Empresa Cooperativa Agrícola de Campesinos de Cuenca", desarrollar nuevos productos a partir de la Semilla de Sésamo sus derivados y sus desechos, posicionar a la organización en el mercado de los productos orgánicos y desarrollar un modelo empresarial orgánico al interior de la compañía.

Por eso mientras arranca todo su proyecto, sigue realizando investigación para el desarrollo de nuevos productos que tengan como base el sésamo. "Soy un soñador creativo, pero con los pies en la tierra. Siempre que salgo a algún sitio estoy observando como va el mercado, cuál es su tendencia y para dónde van los desarrollos", asegura.

En la parte Financiera, Jorge Enrique cuenta con el apoyo de la Universidad de Medellín, a través del Fondo Rotatorio ‘Capital semilla', liderado por Claudia Solano.

Para esto la Universidad aportará 80 millones de pesos, a través de la Oficina de Emprendimiento. "Tenemos posibilidades de conseguir el resto de los recursos necesarios a través de la gestión que hace el Fondo Rotatorio ‘Capital semilla'. También tenemos un inversionista privado, un estudiante de Administración Financiera de la Universidad de Medellín, que aportará 30 millones más", explica y asegura que se encuentra en conversaciones con otros inversionistas para que aporten el resto del dinero para la puesta en marcha.


  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.