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Tesis de maestría propone uso de la técnica de Elisa

      
Este trabajo propone el uso de la técnica de Elisa (empleada también para la detección del VIH-SIDA) como ayuda diagnóstica junto a las pruebas tradicionales: baciloscopia y cultivo, con el fin de obtener resultados más específicos para detectar esta enfermedad.<br/><br/> Esta técnica, basada en la serología (análisis de los anticuerpos específicos circulantes en la sangre) permite obtener resultados en un tiempo aproximado de cinco horas para un diagnóstico inicial más preciso de la enfermedad.<br/><br/> "Como ayuda diagnóstica a la baciloscopia y al cultivo Elisa es ideal para dar a los pacientes un resultado antes de obtener los de las otras pruebas", explica Myriam Navarrete, profesora asistente del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la UN y directora de la tesis Rendimiento operativo de la técnica Elisa como ayuda en le diagnóstico de tuberculosis usando las fracciones anfígenas 19, 30,47 y 58 KDa de Mycobacterium tuberculosis.<br/><br/> Dado que la baciloscopia no es una prueba 100% específica, el gran beneficio de la propuesta de Rodríguez Villamizar es precisamente la especificidad de la técnica Elisa, porque detecta anticuerpos específicos contra las proteínas del complejo Mycobacterium tuberculosis, al que se le atribuyen la mayoría de los casos detectados de la enfermedad en el mundo.<br/><br/> "En pacientes paucibacilares, es decir, que al expectorar no arrojan bacilos, esta técnica es ideal, porque se pueden detectar anticuerpos específicos en su suero, así mismo en pacientes con tuberculosis no pulmonar o en niños", comenta Navarrete.<br/><br/> Las técnicas tradicionales, baciloscopia y cultivo, son económicas, rápidas y precisas. El cultivo es la prueba de oro para la detección de tuberculosis, a pesar de que sus resultados se conocen entre tres y seis semanas.<br/><br/> Aunque la baciloscopia da resultados en una hora, éstos no son específicos, agrega Navarrete y destaca como relevante esta investigación porque también permite diferenciar al individuo enfermo del no enfermo, con el fin de cortar la cadena de transmisión de la tuberculosis, cuyo contagio se da principalmente por vía aérea, por gotas que salen del individuo enfermo al hablar, al toser o al estornudar.<br/><br/> La tuberculosis está entre las denominadas enfermedades infecto contagiosas, que son causantes de la mayor mortalidad en humanos. La técnica investigada por la estudiante aún no está en uso, sino en proceso de estandarización, antes de quedar registrada como una prueba de diagnóstico para la detección de anticuerpos anti-Mycobacterium tuberculosis. Para ello, se requiere su validación con una población mayor a la inicialmente tomada, que fue de 150 muestras entre pacientes tuberculosos y no tuberculosos.<br/><br/><br/>
Este trabajo propone el uso de la técnica de Elisa (empleada también para la detección del VIH-SIDA) como ayuda diagnóstica junto a las pruebas tradicionales: baciloscopia y cultivo, con el fin de obtener resultados más específicos para detectar esta enfermedad.

Esta técnica, basada en la serología (análisis de los anticuerpos específicos circulantes en la sangre) permite obtener resultados en un tiempo aproximado de cinco horas para un diagnóstico inicial más preciso de la enfermedad.

"Como ayuda diagnóstica a la baciloscopia y al cultivo Elisa es ideal para dar a los pacientes un resultado antes de obtener los de las otras pruebas", explica Myriam Navarrete, profesora asistente del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la UN y directora de la tesis Rendimiento operativo de la técnica Elisa como ayuda en le diagnóstico de tuberculosis usando las fracciones anfígenas 19, 30,47 y 58 KDa de Mycobacterium tuberculosis.

Dado que la baciloscopia no es una prueba 100% específica, el gran beneficio de la propuesta de Rodríguez Villamizar es precisamente la especificidad de la técnica Elisa, porque detecta anticuerpos específicos contra las proteínas del complejo Mycobacterium tuberculosis, al que se le atribuyen la mayoría de los casos detectados de la enfermedad en el mundo.

"En pacientes paucibacilares, es decir, que al expectorar no arrojan bacilos, esta técnica es ideal, porque se pueden detectar anticuerpos específicos en su suero, así mismo en pacientes con tuberculosis no pulmonar o en niños", comenta Navarrete.

Las técnicas tradicionales, baciloscopia y cultivo, son económicas, rápidas y precisas. El cultivo es la prueba de oro para la detección de tuberculosis, a pesar de que sus resultados se conocen entre tres y seis semanas.

Aunque la baciloscopia da resultados en una hora, éstos no son específicos, agrega Navarrete y destaca como relevante esta investigación porque también permite diferenciar al individuo enfermo del no enfermo, con el fin de cortar la cadena de transmisión de la tuberculosis, cuyo contagio se da principalmente por vía aérea, por gotas que salen del individuo enfermo al hablar, al toser o al estornudar.

La tuberculosis está entre las denominadas enfermedades infecto contagiosas, que son causantes de la mayor mortalidad en humanos. La técnica investigada por la estudiante aún no está en uso, sino en proceso de estandarización, antes de quedar registrada como una prueba de diagnóstico para la detección de anticuerpos anti-Mycobacterium tuberculosis. Para ello, se requiere su validación con una población mayor a la inicialmente tomada, que fue de 150 muestras entre pacientes tuberculosos y no tuberculosos.


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