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Google busca un nuevo enfoque para los viejos medios de comunicación

      
Todos los esfuerzos puestos en marcha por Google para vender publicidad en radio y prensa escrita no han cumplido las expectativas. En pocas palabras, parece ser que Google no tiene mucha capacidad para navegar en las aguas de los medios de comunicación tradicionales.<br/><br/> ¿Cuál es el problema? La respuesta es sencilla: el entorno que rodea los medios de comunicación tradicionales es complicado. Efectivamente Google cuenta con suficientes recursos para conseguir acuerdos con las empresas de contenidos, pero aún debe luchar con algunos desconcertantes movimientos contracorriente, como la preocupación de los propietarios de contenidos en relación con la propiedad intelectual o el choque entre los modelos de publicidad. Firmar un acuerdo con una cadena de televisión como CBS es tan sólo el primer paso; resolver todos los problemas que vayan surgiendo hasta que la asociación funcione es otro tema.<br/><br/> ¿Cuál es el problema? La respuesta es sencilla: el entorno que rodea los medios de comunicación tradicionales es complicado. Efectivamente Google cuenta con suficientes recursos para conseguir acuerdos con las empresas de contenidos, pero aún debe luchar con algunos desconcertantes movimientos contracorriente, como la preocupación de los propietarios de contenidos en relación con la propiedad intelectual o el choque entre los modelos de publicidad. Firmar un acuerdo con una cadena de televisión como CBS es tan sólo el primer paso; resolver todos los problemas que vayan surgiendo hasta que la asociación funcione es otro tema.<br/><br/> El profesor de Marketing de Wharton, Peter Fader, asocia los problemas de YouTube de Google con oportunidades perdidas. El pasado otoño, Google anunciaba la adquisición de YouTube por 1.650 millones de dólares y varios acuerdos con suministradores de contenidos como CBS. Sin embargo, en opinión de Fader, desde entonces Google no ha conseguido sacar mucho provecho a las asociaciones. Creo que Google recibió en sus manos una oportunidad de oro con YouTube, señala. De hecho, los suministradores de contenidos y Google parecían llevarse muy bien al principio. Es difícil saber por qué ahora no se llevan bien.<br/><br/> Los problemas de Google se ven agravados por el recelo de las empresas de medios de comunicación ante las posibles intenciones de Google. El objetivo declarado de Google -organizar toda la información en el mundo-, preocupa a aquellos que consideran a Google una amenaza en lugar de un aliado. <br/><br/>Por ejemplo, empresas como Viacom podrían descubrir que sus opciones para transformar sus contenidos visuales en efectivo son limitadas si los consumidores los pueden ver a través de YouTube. Para los suministradores de contenidos, los derechos de propiedad intelectual determinan los ingresos, y los contenidos determinan los telespectadores y los anuncios. Si se roban los contenidos, los ingresos se pierden, dice Williams. Mientras, las escaramuzas por los derecho de propiedad (copyright skirmishes) vividas en el sector de la publicación de libros tampoco ha contribuido precisamente a favor de la causa de Google.<br/><br/> El profesor de Derecho y Ética Empresarial de Wharton, Kevin Werbach, comenta que lo irónico es que las empresas de medios de comunicación tradicionales necesitan a Google y su plataforma para captar nuevas audiencias. Werbach subraya el conflicto entre Google y los medios tradicionales. Google quiere ser el centro del universo para toda la información y contenidos. Eso resulta complicado para muchas empresas, incluidas las empresas de medios de comunicación, dice Werbach. "[Pero] las empresas de medios de comunicación quieran y necesitan a Google, ya que Google es extraordinariamente bueno en los dos aspectos fundamentales que subyacen en la mayoría de los medios: llevar a los usuarios hasta los contenidos y poner en contacto a las empresas que se anuncian con los usuarios.<br/><br/> Al final, Google y las empresas de medios de comunicación tradicionales unirán sus fuerzas porque se necesitan mutuamente, sostienen expertos de Wharton. Después de todo, Google necesita buenos contenidos para conseguir muchas visitas y crear un modelo empresarial para YouTube. <br/><br/> Pero aún faltan por resolver muchos problemas. En opinión de Eric Clemons, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton, uno de los motivos por el que estas asociaciones entre Google y las empresas de medios tradicionales puede haberse desarrollado con demasiada lentitud es que Google no ha encontrado el modo de hacer que YouTube proporcione beneficios. Si YouTube no puede generar dinero, ¿cómo podrán compartirse unos ingresos inexistentes con las empresas de los medios de comunicación? Para mí no está nada claro que las visitas que recibe YouTube puedan transformarse en dinero, dice Clemons.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Creadores versus distribuidores</span><br/><br/> Uno de los grandes temas que entorpece la capacidad de Google de asociarse de forma efectiva con las empresas de medios de comunicación es el debate sobre quién tiene más poder sobre los contenidos: el creador o el distribuidor.<br/><br/> Kartik Hosanagar, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton sostiene que es muy probable que a las empresas de medios de comunicación tradicionales les preocupe que Google se lleve la mayor parte de los beneficios que se deriven de cualquier asociación. Ese parece ser uno de los motivos por el que Viacom retiró sus videos de YouTube y firmó un acuerdo con un servicio audiovisual de Internet rival llamado Joost. <br/><br/>Viacom declaró que se asociaba con Joost porque cuenta en Internet con una plataforma segura, eficiente y a prueba de piratas que garantiza la protección de los derechos de propiedad. Pero según expertos de Wharton, tal vez sus motivos sean otros. Si Google empieza a controlar cómo poner en contacto a los consumidores con los anuncios, [las empresas de medios de comunicación tradicionales] estarán muy preocupadas por el poder de mercado de Google, dice Hosanagar. Esa preocupación se refleja en el acuerdo de Viacom con Joost. Los términos financieros del acuerdo de Joost con Viacom no fueron desvelados.<br/><br/> El 1 de marzo el consejero delegado de Viacom Philippe Dauman declaraba que la empresa había retirado sus contenidos audiovisuales -incluyendo los videoclips de MTV y los sketch de Comedy Central-, para proteger el valor de nuestros contenidos online. Dauman añadía: Estamos emocionados por el apoyo demostrado por el sector ante nuestra decisión. Desde que la anunciamos, el número de visitas a nuestros sitios web ha aumentado extraordinariamente. Este hecho constituye una validación de nuestra estrategia … Asimismo, estamos interesados en firmar acuerdos que incluyan la distribución de nuestros contenidos de un modo controlado que respete nuestros derechos de propiedad; creemos que de este modo podemos generar cada vez más ingresos.<br/><br/> El Wall Street Journal publicaba el 21 de febrero que las conversaciones para distribuir videoclips de CBS en YouTube también fracasaron. Parece ser que CBS y Google no consiguieron llegar a un acuerdo sobre la duración del acuerdo, y algunos directores de división de CBS eran contrarios al mismo por cuestiones de derecho de propiedad.<br/><br/> Fader señala que Google no parece tener un plan para atraer a los medios de comunicación tradicionales al campo de juego de YouTube. Existe cierto grado de indecisión sin una estrategia clara sobre cómo utilizar YouTube o como tratar con los suministradores de contenidos, dice Fader. Los acuerdos con los suministradores de contenidos deberían abarcar a otros muchos negocios de Google, no sólo a YouTube.<br/><br/> n opinión de Werbach, la teoría de Fader podría ser cierta. [Google] es un competidor grande y temible, pero también ofrece infinitas posibilidades para los gigantes de los medios de comunicación, explica. Los líderes de los viejos medios no son tontos, pero tampoco hacen esto para divertirse: están apostando fuerte con la intención de ganar. Trabajarán mano a mano con Google siempre y cuando para ellos tenga sentido, igual que lo harán con Microsoft, AT&T o Comcast.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Algoritmos versus relaciones</span><br/><br/> El posible choque entre diferentes modelos de publicidad podría ser otro motivo por el que la asociación entre YouTube y los medios tradicionales no ha cuajado. Para Google, la publicidad tiene que ver con el cálculo de algoritmos y rendimientos de la inversión. El sector de medios de comunicación tradicional se basa en las relaciones. Si Google controla el acceso a los contenidos, la relación con las empresas anunciantes podría acabar en manos de Google.<br/><br/> Según Hosanagar, Google constituye una oportunidad y también una amenaza para las empresas de los medios tradicionales. El viejo mundo está cambiando. Es difícil abandonar un modelo al que estás tan acostumbrado y asociarte con la empresa dominante. [Las empresas de medios de comunicación tradicionales] se han beneficiado de las ineficiencias del viejo mundo. Google quiere democratizar el mundo de la publicidad.<br/><br/> El contraste resultó evidente durante la conferencia del 31 de enero en la que Google anunciaba sus ingresos para el cuarto trimestre. Jonathan Rosenberg, vicepresidente senior de gestión de productos de Google, declaraba que a la empresa le preocupaban los temas de responsabilidades y evaluación para la publicidad en la radio. Una de las cosas que ofrecemos son informes a tiempo real sobre dónde y cuando se ha puesto un anuncio. <br/><br/> Este es el tipo de cosas que parecen tan sencillas suponen una enorme mejora en comparación con el modo en que funcionaban antes las cosas, donde se disponía de un informe 12 semanas después de haber emitido el anuncio por la radio, explicaba Rosenberg. En estos momentos también estamos trabajando en esa misma dirección con la prensa escrita, con unos cuantos periódicos.<br/><br/> Tales innovaciones resultan sorprendentes, pero también despiertan cierto temor en un sector acostumbrado a firmar acuerdos basados en datos históricos y estimaciones aproximadas de audiencia. No obstante, Werbach espera que estos problemas estén resueltos en el futuro. Hay muchísimas ineficiencias en el mercado de la publicidad. La cuestión es conseguir que converjan los muchos intereses empresariales involucrados. <br/><br/>En las búsquedas Google encontró un hueco único, proporcionando a los usuarios, páginas web y empresas anunciantes lo que querían en un momento en que nadie apreciaba el potencial económico de estar en el medio de dichas relaciones. Hoy en día las empresas de medios de comunicación se dan cuenta de que Google podría tanto ser su tabla de salvación como su condena. Así pues intentan ir con pies de plomo a pesar de ser conscientes del valor de asociarse con Google y otras empresas online.<br/><br/> Fader está de acuerdo: Creo que Google podría generar muchas eficiencias, dice. Un ejemplo de cómo se resolverán los problemas: las agencias de publicidad van a ver cómo su ámbito de acción se reduce. Eso beneficiará a Google, pero al principio será duro para las agencias. Fader espera que Google y las empresas de medios de comunicación encuentren una estructura que funcione, pero eso va a llevarles un tiempo.<br/><br/> No obstante, Clemons sugiere que incluso si los dos diferentes enfoques coexistiesen, aún existe una amenaza mayor: todo el modelo de publicidad de los medios tradicionales está en peligro. En su opinión toda publicidad impuesta a los consumidores será rechazada. Los viejos medios de comunicación están nerviosos porque la publicidad tradicional -pagada por la empresa anunciante e impuesta ante los ojos de los consumidores- ha perdido su credibilidad y porque la audiencia se está fragmentando. Cualquier forma de publicidad pagada-impuesta será ignorada.<br/><br/><br/><span style=font-weight: bold;> ¿El anteproyecto de la BBC?</span><br/><br/> A pesar de los problemas de Google para entablar amistad con los medios tradicionales, se han conseguido algunos progresos. El 2 de marzo, British Broadcasting Corp (BBC) anunciaba la firma de un acuerdo general con YouTube. Bajo dicho acuerdo, la BBC tendrá canales propios en YouTube para emitir sus videoclips. El acuerdo afecta a BBC y a BBC Worldwide. También restringe el modo en que se pueden ver los videoclips en el Reino Unido.<br/><br/> Uno de los obstáculos que Google ha de superar es cómo lograr diferentes acuerdos para cada propietario de contenidos individual, sostienen expertos de Wharton, y el acuerdo con la BBC podría proporcionar un anteproyecto para las futuras asociaciones con los medios tradicionales.<br/><br/> Para el consejero delegado de Google Eric Schmidt, el acuerdo con BBC es un importante logro tras unos cuantos acuerdos difíciles con el sector de la televisión. Estamos encantados de unir nuestras fuerzas con la BBC para ofrecer la mejor programación televisiva disponible para la comunidad de YouTube, declaraba Schmidt. Seguiremos invirtiendo en nuestras plataformas y tecnologías para ayudar a nuestros socios a aprovechar al máximo la enorme oportunidad de tener a miles de millones de personas online.<br/><br/> No obstante, los futuros acuerdos entre Google y las empresas de medios de comunicación serán complicados debido a los múltiples problemas por resolver en relación con los contenidos y la publicidad. Desde el punto de vista de las empresas de medios de comunicación, Google es un mastodonte. A [las empresas de medios de comunicación tradicionales] les preocupa Google. ¿Cuánta más parte del negocio están dispuestas a perder?, pregunta Williams. No creo que el problema vaya a desaparecer. Se firmarán acuerdos a corto plazo con Google porque favorecen los intereses de los medios tradicionales. Por el momento Google tendrá que seguir negociando. <br/><br/><br/>
Todos los esfuerzos puestos en marcha por Google para vender publicidad en radio y prensa escrita no han cumplido las expectativas. En pocas palabras, parece ser que Google no tiene mucha capacidad para navegar en las aguas de los medios de comunicación tradicionales.

¿Cuál es el problema? La respuesta es sencilla: el entorno que rodea los medios de comunicación tradicionales es complicado. Efectivamente Google cuenta con suficientes recursos para conseguir acuerdos con las empresas de contenidos, pero aún debe luchar con algunos desconcertantes movimientos contracorriente, como la preocupación de los propietarios de contenidos en relación con la propiedad intelectual o el choque entre los modelos de publicidad. Firmar un acuerdo con una cadena de televisión como CBS es tan sólo el primer paso; resolver todos los problemas que vayan surgiendo hasta que la asociación funcione es otro tema.

¿Cuál es el problema? La respuesta es sencilla: el entorno que rodea los medios de comunicación tradicionales es complicado. Efectivamente Google cuenta con suficientes recursos para conseguir acuerdos con las empresas de contenidos, pero aún debe luchar con algunos desconcertantes movimientos contracorriente, como la preocupación de los propietarios de contenidos en relación con la propiedad intelectual o el choque entre los modelos de publicidad. Firmar un acuerdo con una cadena de televisión como CBS es tan sólo el primer paso; resolver todos los problemas que vayan surgiendo hasta que la asociación funcione es otro tema.

El profesor de Marketing de Wharton, Peter Fader, asocia los problemas de YouTube de Google con oportunidades perdidas. El pasado otoño, Google anunciaba la adquisición de YouTube por 1.650 millones de dólares y varios acuerdos con suministradores de contenidos como CBS. Sin embargo, en opinión de Fader, desde entonces Google no ha conseguido sacar mucho provecho a las asociaciones. "Creo que Google recibió en sus manos una oportunidad de oro con YouTube", señala. De hecho, "los suministradores de contenidos y Google parecían llevarse muy bien" al principio. "Es difícil saber por qué ahora no se llevan bien".

Los problemas de Google se ven agravados por el recelo de las empresas de medios de comunicación ante las posibles intenciones de Google. El objetivo declarado de Google -organizar toda la información en el mundo-, preocupa a aquellos que consideran a Google una amenaza en lugar de un aliado.

Por ejemplo, empresas como Viacom podrían descubrir que sus opciones para transformar sus contenidos visuales en efectivo son limitadas si los consumidores los pueden ver a través de YouTube. "Para los suministradores de contenidos, los derechos de propiedad intelectual determinan los ingresos, y los contenidos determinan los telespectadores y los anuncios. Si se roban los contenidos, los ingresos se pierden", dice Williams. Mientras, las escaramuzas por los derecho de propiedad (copyright skirmishes) vividas en el sector de la publicación de libros tampoco ha contribuido precisamente a favor de la causa de Google.

El profesor de Derecho y Ética Empresarial de Wharton, Kevin Werbach, comenta que lo irónico es que las empresas de medios de comunicación tradicionales necesitan a Google y su plataforma para captar nuevas audiencias. Werbach subraya el conflicto entre Google y los medios tradicionales. "Google quiere ser el centro del universo para toda la información y contenidos. Eso resulta complicado para muchas empresas, incluidas las empresas de medios de comunicación", dice Werbach. "[Pero] las empresas de medios de comunicación quieran y necesitan a Google, ya que Google es extraordinariamente bueno en los dos aspectos fundamentales que subyacen en la mayoría de los medios: llevar a los usuarios hasta los contenidos y poner en contacto a las empresas que se anuncian con los usuarios".

Al final, Google y las empresas de medios de comunicación tradicionales unirán sus fuerzas porque se necesitan mutuamente, sostienen expertos de Wharton. Después de todo, Google necesita buenos contenidos para conseguir muchas visitas y crear un modelo empresarial para YouTube.

Pero aún faltan por resolver muchos problemas. En opinión de Eric Clemons, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton, uno de los motivos por el que estas asociaciones entre Google y las empresas de medios tradicionales puede haberse desarrollado con demasiada lentitud es que Google no ha encontrado el modo de hacer que YouTube proporcione beneficios. Si YouTube no puede generar dinero, ¿cómo podrán compartirse unos ingresos inexistentes con las empresas de los medios de comunicación? "Para mí no está nada claro que las visitas que recibe YouTube puedan transformarse en dinero", dice Clemons.


Creadores versus distribuidores


Uno de los grandes temas que entorpece la capacidad de Google de asociarse de forma efectiva con las empresas de medios de comunicación es el debate sobre quién tiene más poder sobre los contenidos: el creador o el distribuidor.

Kartik Hosanagar, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton sostiene que es muy probable que a las empresas de medios de comunicación tradicionales les preocupe que Google se lleve la mayor parte de los beneficios que se deriven de cualquier asociación. Ese parece ser uno de los motivos por el que Viacom retiró sus videos de YouTube y firmó un acuerdo con un servicio audiovisual de Internet rival llamado Joost.

Viacom declaró que se asociaba con Joost porque "cuenta en Internet con una plataforma segura, eficiente y a prueba de piratas" que garantiza la protección de los derechos de propiedad. Pero según expertos de Wharton, tal vez sus motivos sean otros. "Si Google empieza a controlar cómo poner en contacto a los consumidores con los anuncios, [las empresas de medios de comunicación tradicionales] estarán muy preocupadas por el poder de mercado de Google", dice Hosanagar. "Esa preocupación se refleja en el acuerdo de Viacom con Joost". Los términos financieros del acuerdo de Joost con Viacom no fueron desvelados.

El 1 de marzo el consejero delegado de Viacom Philippe Dauman declaraba que la empresa había retirado sus contenidos audiovisuales -incluyendo los videoclips de MTV y los sketch de Comedy Central-, para proteger "el valor de nuestros contenidos online". Dauman añadía: "Estamos emocionados por el apoyo demostrado por el sector ante nuestra decisión. Desde que la anunciamos, el número de visitas a nuestros sitios web ha aumentado extraordinariamente. Este hecho constituye una validación de nuestra estrategia … Asimismo, estamos interesados en firmar acuerdos que incluyan la distribución de nuestros contenidos de un modo controlado que respete nuestros derechos de propiedad; creemos que de este modo podemos generar cada vez más ingresos".

El Wall Street Journal publicaba el 21 de febrero que las conversaciones para distribuir videoclips de CBS en YouTube también fracasaron. Parece ser que CBS y Google no consiguieron llegar a un acuerdo sobre la duración del acuerdo, y algunos directores de división de CBS eran contrarios al mismo por cuestiones de derecho de propiedad.

Fader señala que Google no parece tener un plan para atraer a los medios de comunicación tradicionales al campo de juego de YouTube. "Existe cierto grado de indecisión sin una estrategia clara sobre cómo utilizar YouTube o como tratar con los suministradores de contenidos", dice Fader. Los acuerdos con los suministradores de contenidos deberían abarcar a otros muchos negocios de Google, no sólo a YouTube".

n opinión de Werbach, la teoría de Fader podría ser cierta. "[Google] es un competidor grande y temible, pero también ofrece infinitas posibilidades para los gigantes de los medios de comunicación", explica. "Los líderes de los viejos medios no son tontos, pero tampoco hacen esto para divertirse: están apostando fuerte con la intención de ganar. Trabajarán mano a mano con Google siempre y cuando para ellos tenga sentido, igual que lo harán con Microsoft, AT&T o Comcast".


Algoritmos versus relaciones


El posible choque entre diferentes modelos de publicidad podría ser otro motivo por el que la asociación entre YouTube y los medios tradicionales no ha cuajado. Para Google, la publicidad tiene que ver con el cálculo de algoritmos y rendimientos de la inversión. El sector de medios de comunicación tradicional se basa en las relaciones. Si Google controla el acceso a los contenidos, la relación con las empresas anunciantes podría acabar en manos de Google.

Según Hosanagar, Google constituye una oportunidad y también una amenaza para las empresas de los medios tradicionales. "El viejo mundo está cambiando. Es difícil abandonar un modelo al que estás tan acostumbrado y asociarte con la empresa dominante. [Las empresas de medios de comunicación tradicionales] se han beneficiado de las ineficiencias del viejo mundo. Google quiere democratizar el mundo de la publicidad".

El contraste resultó evidente durante la conferencia del 31 de enero en la que Google anunciaba sus ingresos para el cuarto trimestre. Jonathan Rosenberg, vicepresidente senior de gestión de productos de Google, declaraba que a la empresa le preocupaban los temas de "responsabilidades y evaluación" para la publicidad en la radio. "Una de las cosas que ofrecemos son informes a tiempo real sobre dónde y cuando se ha puesto un anuncio.

Este es el tipo de cosas que parecen tan sencillas suponen una enorme mejora en comparación con el modo en que funcionaban antes las cosas, donde se disponía de un informe 12 semanas después de haber emitido el anuncio por la radio", explicaba Rosenberg. "En estos momentos también estamos trabajando en esa misma dirección con la prensa escrita, con unos cuantos periódicos".

Tales innovaciones resultan sorprendentes, pero también despiertan cierto temor en un sector acostumbrado a firmar acuerdos basados en datos históricos y estimaciones aproximadas de audiencia. No obstante, Werbach espera que estos problemas estén resueltos en el futuro. "Hay muchísimas ineficiencias en el mercado de la publicidad. La cuestión es conseguir que converjan los muchos intereses empresariales involucrados.

En las búsquedas Google encontró un hueco único, proporcionando a los usuarios, páginas web y empresas anunciantes lo que querían en un momento en que nadie apreciaba el potencial económico de estar en el medio de dichas relaciones. Hoy en día las empresas de medios de comunicación se dan cuenta de que Google podría tanto ser su tabla de salvación como su condena. Así pues intentan ir con pies de plomo a pesar de ser conscientes del valor de asociarse con Google y otras empresas online".

Fader está de acuerdo: "Creo que Google podría generar muchas eficiencias", dice. "Un ejemplo de cómo se resolverán los problemas: las agencias de publicidad van a ver cómo su ámbito de acción se reduce. Eso beneficiará a Google, pero al principio será duro para las agencias". Fader espera que Google y las empresas de medios de comunicación encuentren una estructura que funcione, pero eso va a llevarles un tiempo.

No obstante, Clemons sugiere que incluso si los dos diferentes enfoques coexistiesen, aún existe una amenaza mayor: todo el modelo de publicidad de los medios tradicionales está en peligro. En su opinión toda publicidad "impuesta" a los consumidores será rechazada. "Los viejos medios de comunicación están nerviosos porque la publicidad tradicional -pagada por la empresa anunciante e impuesta ante los ojos de los consumidores- ha perdido su credibilidad y porque la audiencia se está fragmentando. Cualquier forma de publicidad pagada-impuesta será ignorada".


¿El anteproyecto de la BBC?

A pesar de los problemas de Google para entablar amistad con los medios tradicionales, se han conseguido algunos progresos. El 2 de marzo, British Broadcasting Corp (BBC) anunciaba la firma de un acuerdo general con YouTube. Bajo dicho acuerdo, la BBC tendrá canales propios en YouTube para emitir sus videoclips. El acuerdo afecta a BBC y a BBC Worldwide. También restringe el modo en que se pueden ver los videoclips en el Reino Unido.

Uno de los obstáculos que Google ha de superar es cómo lograr diferentes acuerdos para cada propietario de contenidos individual, sostienen expertos de Wharton, y el acuerdo con la BBC podría proporcionar un anteproyecto para las futuras asociaciones con los medios tradicionales.

Para el consejero delegado de Google Eric Schmidt, el acuerdo con BBC es un importante logro tras unos cuantos acuerdos difíciles con el sector de la televisión. "Estamos encantados de unir nuestras fuerzas con la BBC para ofrecer la mejor programación televisiva disponible para la comunidad de YouTube", declaraba Schmidt. "Seguiremos invirtiendo en nuestras plataformas y tecnologías para ayudar a nuestros socios a aprovechar al máximo la enorme oportunidad de tener a miles de millones de personas online".

No obstante, los futuros acuerdos entre Google y las empresas de medios de comunicación serán complicados debido a los múltiples problemas por resolver en relación con los contenidos y la publicidad. "Desde el punto de vista de las empresas de medios de comunicación, Google es un mastodonte. A [las empresas de medios de comunicación tradicionales] les preocupa Google. ¿Cuánta más parte del negocio están dispuestas a perder?", pregunta Williams. "No creo que el problema vaya a desaparecer. Se firmarán acuerdos a corto plazo con Google porque favorecen los intereses de los medios tradicionales. Por el momento Google tendrá que seguir negociando".


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