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Hay más bibliotecas con demasiados libros y pocos lectores

      
En la fachada de la Biblioteca Pública Piloto dice, en dos placas: "Aquél que no lee, está en la oscuridad" y "Un pueblo sin libros es un pueblo sin alma". Sumado a esto, Jorge Luis Borges, escritor argentino, decía que "el libro es la extensión de la memoria y la imaginación". Por otro lado, la Fundación para el Fomento de la Lectura (Fundalectura) indicó en su última estadística, en 2001, que un colombiano, en promedio lee al año 2.4 libros.<br/><br/> Hace 50 años pocas personas leían en Colombia porque la mayoría eran analfabetas. Ahora la educación cubre un número mayor de personas, aunque los lectores siguen siendo minoría, teniendo en cuenta que hay más bibliotecas y cada vez son más quienes escriben para que los lean.<br/><br style=font-weight: bold;/><span style=font-weight: bold;><br/>Escritores y lectores</span><br/><br/> Entre los millones de escritores que hay en el mundo está Gabriel Zaid, escritor mexicano del libro "Los demasiados libros" y quien dice que "predominan los autores que no publican para el público, sino para el currículo. En el otro extremo están los que escriben para el mercado: para educarlo, informarlo o divertirlo ganando dinero". Luz Mary Uribe Balbín, socióloga y coordinadora de la sala infantil Pedrito Botero, de la Biblioteca Pública Piloto (BPP), señala que el problema de que la gente lea poco en Colombia "es por culpa de las estrategias políticas, porque como no están satisfechas las necesidades primarias, no existen otras necesidades. La pobreza no tiene qué ver con carencia de dinero porque la pobreza es mental". Además, agregó que ella lee entre cien y 150 libros al año.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Las bibliotecas</span><br/><br/> La biblioteca temática Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la BPP son bibliotecas abiertas a cualquier público. José Luis es un visitante de ambas bibliotecas: "Vengo a la biblioteca de EPM a usar Internet y a ver televisión y después me voy a la Piloto, porque tiene una mejor selección de literatura. Esta biblioteca es linda, pero hace falta literatura y es difícil para una persona ir a dos bibliotecas, porque acá hay tecnología, pero no hay literatura y en la otra hay literatura pero no hay tecnología para acceder a Internet o para ver televisión. Para mí, la biblioteca EPM podría ser tremenda si tuviera literatura".<br/><br/> La cantidad de personas que asisten a las bibliotecas no dan cuenta de su uso. Según Samuel Jonson, citado por Gabriel Zaid, "para convencerse de la vanidad de las esperanzas humanas, no hay un lugar más impresionante que una biblioteca pública". Luz Mary ha hecho todos sus estudios con los libros de la Piloto y en sus palabras, "esta biblioteca tiene de especial el carácter patrimonial en fotografía, en libros, revistas y archivos personales y tiene como función conservar la memoria de un pueblo".<br/><br/> Y por lo que dice Jairo Morales Henao, encargado de la sala Antioquia y del taller de escritores de la Piloto, la memoria sólo está en los investigadores.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>La memoria</span><br/><br/> El Municipio de Medellín recibió, de la Nación, la Biblioteca Pública Piloto. El alcalde Sergio Fajardo, después de inaugurar el Edificio Torre de la Memoria, el 20 de noviembre de 2006, dijo que "ahora que la biblioteca hace parte del Municipio de Medellín y que la ciudad le apostó para su transformación a la educación, la ciencia, la tecnología, la cultura y el desarrollo productivo, la BPP reaparece con todo el vigor como parte de esa transformación".<br/><br/> Durante la inauguración, el Alcalde agregó que "estamos construyendo cinco parques biblioteca que hacen parte del proyecto Medellín la más educada, como modelo para transformar la ciudad" y que "estamos haciendo historia y la biblioteca nunca dejará de ser la niña mimada de nuestros ojos".<br/><br/> El Alcalde finalizó su presentación señalando la reforma de la casa Barrientos, en la Avenida Oriental con La Playa del que dijo será un lugar de lectura infantil en el centro de la ciudad.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Lectores cultos</span><br/><br/> Ser culto o no es tema de debate en las tertulias literarias, en los salones de clase y en libros. Pero la lectura también tiene otras necesidades por suplir. Jairo Morales dice que "hay que leer para ser feliz, para disfrutar más la vida y pienso que una vida sin lectura es muy pobre y no hay que leer sólo obras literarias, sino ensayos filosóficos, aunque la lectura siempre será para las minorías".<br/><br/> Fredy Manrique, zapatero y estudiante de tercer año de Derecho de la Universidad Autónoma se refiere a las bibliotecas como "el banco de los pobres. Las bibliotecas las deberían frecuentar todos los pobres porque el pobre no puede ir a un banco porque no tiene que consignar pero sí puede ir a una biblioteca a leer y a estudiar y a enriquecerse intelectualmente".<br/><br/> Sin embargo, Gabriel Zaid afirma que "el problema del libro no está en los millones de pobres que apenas saben leer y escribir, sino en los millones de universitarios que no quieren leer sino escribir".<br/><br/> Luz Mary Uribe creció en un lugar donde no había bibliotecas. "Teníamos relatos orales y los relatos orales eran Las mil y una noches que se había transmitido oralmente por la familia y creo que la lectura está asociada a la familia y a la institución, aunque los docentes que mandan a leer a los estudiantes no leen porque nuestro sistema educativo es muy malo".<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Libros incultos</span><br/><br/> En opinión de Gabriel Zaid, "los libros se publican a tal velocidad que nos vuelven cada día más incultos. Si uno leyera un libro diario, estaría dejando de leer cuatro mil, publicados el mismo día. Es decir: sus libros no leídos aumentarían cuatro mil veces más que sus libros leídos. Su incultura, cuatro mil veces más que su cultura". Y, además, agrega que "la medida de la lectura no debe ser el número de libros leídos, sino el estado en que nos dejan".<br/><br/> Pero, las calles de Medellín están llenas de lecturas: avisos, vallas, volantes y periódicos. Incluso hay pantallas gigantes en las principales avenidas. Las diferentes lecturas están en todas partes: imágenes, Internet, naturaleza, papel, calles, paredes, bibliotecas, universidades, colegios, escuelas y hasta en los cuerpos. Sin olvidar los libros.<br/><br/><span style=font-weight: bold;><br/>Biblioteca a domicilio</span><br/><br/> La Universidad de Antioquia inició en febrero de 2007, el préstamo de libros y material de la biblioteca a domicilio.<br/><br/> Claudia Yolanda Mora Hidalgo, bibliotecóloga y coordinadora de horarios extendidos de la biblioteca central de la U. de A., dice que el servicio se inicia para suplir la necesidad del usuario y que así no tenga que desplazarse para conseguir la información, sino que le llegue a su casa o a su oficina.<br/><br/> El servició sólo será para estudiantes del Alma Mater y tendrá el costo de $4.700 para Medellín, Envigado, Itagüí y Sabaneta y $ 5.800 para Caldas, La Estrella y Bello.<br/><br/> Si el sistema se implementara en las bibliotecas públicas, dice Claudia, sería una buena forma de motivar a la lectura. <br/><br/>
En la fachada de la Biblioteca Pública Piloto dice, en dos placas: "Aquél que no lee, está en la oscuridad" y "Un pueblo sin libros es un pueblo sin alma". Sumado a esto, Jorge Luis Borges, escritor argentino, decía que "el libro es la extensión de la memoria y la imaginación". Por otro lado, la Fundación para el Fomento de la Lectura (Fundalectura) indicó en su última estadística, en 2001, que un colombiano, en promedio lee al año 2.4 libros.

Hace 50 años pocas personas leían en Colombia porque la mayoría eran analfabetas. Ahora la educación cubre un número mayor de personas, aunque los lectores siguen siendo minoría, teniendo en cuenta que hay más bibliotecas y cada vez son más quienes escriben para que los lean.


Escritores y lectores


Entre los millones de escritores que hay en el mundo está Gabriel Zaid, escritor mexicano del libro "Los demasiados libros" y quien dice que "predominan los autores que no publican para el público, sino para el currículo. En el otro extremo están los que escriben para el mercado: para educarlo, informarlo o divertirlo ganando dinero". Luz Mary Uribe Balbín, socióloga y coordinadora de la sala infantil Pedrito Botero, de la Biblioteca Pública Piloto (BPP), señala que el problema de que la gente lea poco en Colombia "es por culpa de las estrategias políticas, porque como no están satisfechas las necesidades primarias, no existen otras necesidades. La pobreza no tiene qué ver con carencia de dinero porque la pobreza es mental". Además, agregó que ella lee entre cien y 150 libros al año.


Las bibliotecas


La biblioteca temática Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la BPP son bibliotecas abiertas a cualquier público. José Luis es un visitante de ambas bibliotecas: "Vengo a la biblioteca de EPM a usar Internet y a ver televisión y después me voy a la Piloto, porque tiene una mejor selección de literatura. Esta biblioteca es linda, pero hace falta literatura y es difícil para una persona ir a dos bibliotecas, porque acá hay tecnología, pero no hay literatura y en la otra hay literatura pero no hay tecnología para acceder a Internet o para ver televisión. Para mí, la biblioteca EPM podría ser tremenda si tuviera literatura".

La cantidad de personas que asisten a las bibliotecas no dan cuenta de su uso. Según Samuel Jonson, citado por Gabriel Zaid, "para convencerse de la vanidad de las esperanzas humanas, no hay un lugar más impresionante que una biblioteca pública". Luz Mary ha hecho todos sus estudios con los libros de la Piloto y en sus palabras, "esta biblioteca tiene de especial el carácter patrimonial en fotografía, en libros, revistas y archivos personales y tiene como función conservar la memoria de un pueblo".

Y por lo que dice Jairo Morales Henao, encargado de la sala Antioquia y del taller de escritores de la Piloto, la memoria sólo está en los investigadores.


La memoria


El Municipio de Medellín recibió, de la Nación, la Biblioteca Pública Piloto. El alcalde Sergio Fajardo, después de inaugurar el Edificio Torre de la Memoria, el 20 de noviembre de 2006, dijo que "ahora que la biblioteca hace parte del Municipio de Medellín y que la ciudad le apostó para su transformación a la educación, la ciencia, la tecnología, la cultura y el desarrollo productivo, la BPP reaparece con todo el vigor como parte de esa transformación".

Durante la inauguración, el Alcalde agregó que "estamos construyendo cinco parques biblioteca que hacen parte del proyecto Medellín la más educada, como modelo para transformar la ciudad" y que "estamos haciendo historia y la biblioteca nunca dejará de ser la niña mimada de nuestros ojos".

El Alcalde finalizó su presentación señalando la reforma de la casa Barrientos, en la Avenida Oriental con La Playa del que dijo será un lugar de lectura infantil en el centro de la ciudad.


Lectores cultos


Ser culto o no es tema de debate en las tertulias literarias, en los salones de clase y en libros. Pero la lectura también tiene otras necesidades por suplir. Jairo Morales dice que "hay que leer para ser feliz, para disfrutar más la vida y pienso que una vida sin lectura es muy pobre y no hay que leer sólo obras literarias, sino ensayos filosóficos, aunque la lectura siempre será para las minorías".

Fredy Manrique, zapatero y estudiante de tercer año de Derecho de la Universidad Autónoma se refiere a las bibliotecas como "el banco de los pobres. Las bibliotecas las deberían frecuentar todos los pobres porque el pobre no puede ir a un banco porque no tiene que consignar pero sí puede ir a una biblioteca a leer y a estudiar y a enriquecerse intelectualmente".

Sin embargo, Gabriel Zaid afirma que "el problema del libro no está en los millones de pobres que apenas saben leer y escribir, sino en los millones de universitarios que no quieren leer sino escribir".

Luz Mary Uribe creció en un lugar donde no había bibliotecas. "Teníamos relatos orales y los relatos orales eran Las mil y una noches que se había transmitido oralmente por la familia y creo que la lectura está asociada a la familia y a la institución, aunque los docentes que mandan a leer a los estudiantes no leen porque nuestro sistema educativo es muy malo".


Libros incultos


En opinión de Gabriel Zaid, "los libros se publican a tal velocidad que nos vuelven cada día más incultos. Si uno leyera un libro diario, estaría dejando de leer cuatro mil, publicados el mismo día. Es decir: sus libros no leídos aumentarían cuatro mil veces más que sus libros leídos. Su incultura, cuatro mil veces más que su cultura". Y, además, agrega que "la medida de la lectura no debe ser el número de libros leídos, sino el estado en que nos dejan".

Pero, las calles de Medellín están llenas de lecturas: avisos, vallas, volantes y periódicos. Incluso hay pantallas gigantes en las principales avenidas. Las diferentes lecturas están en todas partes: imágenes, Internet, naturaleza, papel, calles, paredes, bibliotecas, universidades, colegios, escuelas y hasta en los cuerpos. Sin olvidar los libros.


Biblioteca a domicilio


La Universidad de Antioquia inició en febrero de 2007, el préstamo de libros y material de la biblioteca a domicilio.

Claudia Yolanda Mora Hidalgo, bibliotecóloga y coordinadora de horarios extendidos de la biblioteca central de la U. de A., dice que el servicio se inicia para suplir la necesidad del usuario y que así no tenga que desplazarse para conseguir la información, sino que le llegue a su casa o a su oficina.

El servició sólo será para estudiantes del Alma Mater y tendrá el costo de $4.700 para Medellín, Envigado, Itagüí y Sabaneta y $ 5.800 para Caldas, La Estrella y Bello.

Si el sistema se implementara en las bibliotecas públicas, dice Claudia, sería una buena forma de motivar a la lectura.

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