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Octoacto, un colectivo de fotografía documental

      
Conformado por un equipo de profesionales interdisciplinarios: fotógrafos, publicistas, diseñadores gráficos, periodistas, antropólogos, ingenieros y politólogos colombianos y argentinos, el Colectivo Octoacto, desde abril de 2004, se dedica al desarrollo de proyectos de fotografía documental como una herramienta que permita el reconocimiento de distintas facetas de la realidad social, especialmente el reconocimiento de las diferencias, la diversidad y la necesaria protección de la biodiversidad.

"Nosotros hablamos de la mediación fotográfica, que es una relación que se construye entre el fotógrafo y la comunidad con la cual se está trabajando y que esa interacción se vea reflejada luego en el proyecto fotográfico-, afirma Iván Castiblanco, director editorial del Colectivo. "La importancia de esta mediación fotográfica es que para nosotros la fotografía no es un fin en sí mismo, sino que es un medio que nos permite aproximarnos a la realidad de las personas o de las comunidades llamadas en condición de diversidad o vulnerabilidad. Diríamos que es como una herramienta de investigación, pero que no implica tratar de definir al otro, sino aproximarse a su realidad, a su cotidianidad, una aproximación humana-.

El ejemplo claro de los objetivos que persigue Octoacto lo ilustra su experiencia con la comunidad indígena Embera-Katío del Alto Sinú. A principios del 2005, y por espacio de tres meses, miembros de esta comunidad se trasladaron desde el Departamento de Córdoba hasta la sede de la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (ONIC) ubicada en Bogotá, para protestar por el proyecto de la hidroeléctrica de Urrá que había inundado sus territorios de resguardo causando impactos culturales, ambientales, entre otros.

El Colectivo estuvo acompañándolos casi permanentemente con el objetivo de hacerles un seguimiento, de interactuar con ellos y de hacerse amigo de algunos indígenas que no estaban necesariamente liderando el proceso. Octoacto los acompañó en sus marchas y en otras actividades que realizaron y allí, ellos pudieron ver a muchos fotógrafos de revistas, periódicos y agencias de prensa, que iban y venían con un tiempo cronometrado de máximo 10 minutos.

"La mediación es un proceso prolongado de mutuo conocimiento e intercambio-, dice Castiblanco, "no se trata de ir y ver que tiene de diferente el otro, tomarle la foto y retratar la instantaneidad del momento, nosotros buscamos alejarnos de ese tipo de fotografía y no nos preguntamos sólo por el contexto, sino por la particularidad de esa persona o de esa comunidad, esa es la fotografía documental-.

En este caso, la mediación le permitió a los miembros de Octoacto conocer un poco mejor, no totalmente porque sería pretencioso, quién es un indígena Embera-Katío. El reto fotográfico consistió en hacer imágenes de los miembros de esta comunidad que estaban en Bogotá protestando y que se encontraban en condición de hacinamiento debido a que estaban alojados en un espacio muy pequeño como lo era la casa de la ONIC; era ir más allá de esa condición de "desplazado-. Cosa contraria a lo que ocurrió con otras fotografías que se publicaron sobre ellos. Los fotógrafos de los medios que fueron los veían como desplazados, les tomaron fotos que los hicieron ver en esa condición y no la realidad de lo que estaban viviendo o en sus particularidades culturales.


La construcción de mirada


Construcción de mirada fotográfica es el concepto con el que los fotógrafos de Octoacto realizan su labor. Ésta se realiza a partir de la mediación prolongada con el sujeto o comunidad a fotografiar. "Si no se desea que el indígena se vea como un pobre desplazado, porque no es ni pobre ni desplazado; sino que se vea como indígena y específicamente como un indígena de determinada comunidad, se necesita hacer entonces una construcción de mirada-, afirma Iván Castiblanco.

Esta construcción de mirada implica procesos de reflexión, de fotografía, de debate, de mirar textos (antropología, sociología, educación, entre otros), todo esto sustentado en la experiencia y el encuentro con el otro, y a partir de esto se toman decisiones fotográficas. "Si no se quiere algún elemento, entonces hay que evitar tales planos, tipo de iluminación o tales temas, manejar la película de equis forma. Es decir, se crea un concepto de diseño fotográfico que luego se imprime en el momento de retratar-.

Para Octoacto, la construcción de mirada fotográfica sienta las bases para una propuesta que ellos están comenzando a desarrollar y que llaman "investigación acción fotográfica- (IAF). En palabras del Director Editorial del Colectivo, "lo que nosotros proponemos a través de la investigación acción fotográfica es mostrar cómo esa mediación fotográfica puede generar procesos de transformación en esa comunidad con la que trabajamos o también puede generar la construcción de una nueva mirada fotográfica hacia esa comunidad desde fuera-.

En el caso de los indígenas Embera-Katío, Octoacto trabajó un tipo de fotografía construido más para los que no son indígenas con la intención de que esos públicos externos los vieran como tal y comprendieran esa realidad, es decir, generar otro tipo de percepción para aquellos que no están relacionados con este tipo de comunidades.


Efecto Afecto


Uno de los proyectos más importantes del Colectivo hasta la fecha ha sido Efecto Afecto que iniciaron en el 2004. Ellos trabajaron con niños, niñas y jóvenes que asisten al Centro Crecer La Paz ubicado en el sector de Chapinero en Bogotá y que son nombrados o tematizados con el estereotipo de la discapacidad cognitiva.

A raíz del encuentro de los fotógrafos con los niños se dio paso a la construcción de una relación afectiva, que se vio reflejada en las fotografías que ellos tomaron. Las imágenes se presentaron en una exposición que se hizo en el mismo Centro, la cual generó una serie de interacciones por parte de los niños, de los docentes que trabajaban con ellos, de los familiares y de algunas personas de afuera.

"Una de esas interacciones fue que algunas de las personas que vieron las fotos, incluso las personas que trabajaban con ellos, dijeron "ay, pero ya no se ve tan retardado-, "uy, pero este niño que siempre está triste, aquí está sonriendo-, "esta niña que se ve feita, aquí se ve bonita-, es decir, hubo un cambio de percepción-, dice Iván Castiblanco, resaltando que las fotos permitieron pasar de una mirada enfocada sólo en la relación entre lo positivo y lo negativo hacía una mirada de lo humano.

Efecto Afecto demostró, a través de la medicación fotográfica, que efectivamente las personas perciben a sus semejantes con ciertos estereotipos, incluyendo a aquellas que están preparadas para trabajar con este tipo de población como sucede con las educadoras especiales. "Ellas van con los conceptos que aprendieron en su carrera, por ejemplo, les dicen que un niño con autismo tiene tales características, entonces cuando se encuentran con un niño así, dejan de ver a la persona, al ser humano y comienzan a ver es esa lista, cualquier cosa que se salga de ahí, o no la ven, o no la comprenden-.

El compartir afectivo entre los niños y los fotógrafos y la búsqueda de momentos, actitudes, expresiones, gestos e interacciones entre los niños logró que ellos se abrieran de una forma totalmente diferente que con las otras personas nunca habían hecho. El Colectivo Octoacto comprobó, que contrario a lo que se suele pensar normalmente, los niños llamados "con discapacidad cognitiva- tienen muchas capacidades, responden al trato que reciben y generan sus propias estrategias de defensa. Ellos notaron que si una profesora les regañaba, los niños se cerraban emocionalmente y dejaban de responder en las actividades, pero cuando ellos, el Colectivo, se acercaron con afecto, los niños se abrían emocionalmente y entre unos y otros se posibilitaban otras formas de comunicación e interacción.

Efecto Afecto pasó a una segunda etapa llamada "Mira Mi Mirada- que consistió en darle cámaras fotográficas a los niños para que ellos mismos tomaran las fotos de su contexto, del Centro, de las profesoras, de sus amigos, sus casas, familiares, es decir, que hicieran retratos y autorretratos. Esta etapa se contempló el componente participativo del modelo de investigación acción fotográfica (IAF).

Uno de los inconvenientes que afrontan estos niños es la dificultad de comunicación con otras personas debido a problemas en el uso del lenguaje verbal, hecho que unido a los estereotipos y las representaciones sociales hace muy difícil su socialización. Por lo tanto, la fotografía se convierte en otro tipo de medio expresivo y comunicativo que, al no estar codificado por lo verbal, les permite a ellos explorar un nuevo campo y generar un nuevo tipo de interacción.

"No se trata de que el niño tome una foto y esa foto significa equis cosa, ya que el concepto que prima es la experiencia-, explica Castiblanco "lo importante es que ellos tengan una experiencia con la fotografía y esta no va a tener una lectura de imagen, como toda fotografía puede tener múltiples interpretaciones. La intención es generar un diálogo entre ellos y nosotros a través de las imágenes fotográficas-.

Si desea conocer más detalles del trabajo fotográfico documental del Colectivo Octoacto, lo invitamos a visitar su sitio web www.octoacto.org


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