text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

Educación para la Competitividad

      
Muchos reconocemos en el liderazgo de Cecilia María Vélez y su equipo de trabajo, resultados en materia de mayor cobertura, mejoras en la eficiencia de la gestión y algunos avances en materia de calidad. Avances derivados de entender la educación como una cartera clave del gabinete con continuidad en su cabeza. Hace ocho años estábamos ya acostumbrados al promedio de ministro de Educación de ocho meses de gestión, como si la educación fuese picar y hacer botellas.

La educación supone esfuerzos de largo aliento, que son más efectivos cuando se tiene claro el norte. Pero quizá uno de los mejores avances en estos ocho años fue haber desfecodizado el discurso educativo. Nos olvidamos de las luchas sindicales de Fecode que tanto daño le han hecho a la educación, o los privilegios de unos cuantos maestros ineficientes, o el rollo del movimiento nacional por la educación, o el pedir y pedir dinero sin nada a cambio, entre muchos otros discursos trasnochados.

Hoy el BID, por ejemplo, llama la atención hacia una educación que promueva, propenda y camine hacia la competitividad. Es imposible mejorar en los indicadores IMD, WEF, Doing Business y muchos otros, si no tenemos como norte la competitividad nacional cuando hablamos de educación y ciencia. Este para mi es el mensaje más renovador en el nuevo gabinete del Gobierno Santos al haber sabiamente elegido como ministra de Educación a María Fernanda Campo.

La educación básica y media de hoy, así como la preescolar reclaman ajustes inmediatos para elevar su calidad, para mejorar en su pertinencia, en el bilingüismo, en la posibilidad de ser realmente competitivos en nivel internacional. Ya no es suficiente con tener cobertura cercana al 100% si seguimos de coleros en las pruebas Pisa y similares. ¡Es urgente mejorar! Lo mismo habría que decir en la necesidad de fortalecer la educación técnica y tecnológica, haciéndola más cercana a las necesidades del sector productivo y con ello más pertinente. El país requiere de estos niveles formativos y aprender de modelos más avanzados en Alemania y otras naciones desarrolladas.

También en educación superior el mundo invita a reformas profundas encaminadas a más flexibilidad, más internacionalización, más accountability, más incorporación de nuevas tecnologías, más cercanía a los cambios en el mundo y mucho menos parroquialismo.

Y finalmente en materia de investigación, ya no es suficiente con hablar del desarrollo en ciencia y tecnología, se hace necesario el tránsito a la innovación y el emprendimiento de alto valor agregado, para lograr que la ciencia sea pertinente y conduzca a transformar nación y sector productivo. Menos torres de marfil y más transformación real y concreta en nuestra sociedad. Traer a la educación a una persona que sabe de emprendimiento, innovación, internacionalización, TIC y de lo que demanda la sociedad, es caminar en la senda de la educación para la competitividad.

José Manuel Restrepo A.
Rector
  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.