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La vida universitaria de los estudiantes con discapacidad

      
<p style=text-align: justify;>Pese a existir acuerdos internacionales y marcos legislativos particulares de inclusión de las <strong>personas con discapacidad</strong>, aún se perciben falencias en las formas como las sociedades interpretan estos lineamientos.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;> </p><p><strong>Lee también</strong><br/><a style=color: #ff0000; text-decoration: none; title=Sensibilizar a la sociedad: el camino hacia la inclusión social href=https://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2013/05/27/1026369/sensibilizar-sociedad-camino-inclusion-social.html>» <strong> Sensibilizar a la sociedad: el camino hacia la inclusión social </strong></a><br/><a style=color: #ff0000; text-decoration: none; title=Inclusión en la educación superior colombiana href=https://noticias.universia.net.co/en-portada/noticia/2013/08/27/1045332/inclusion-educacion-superior-colombiana.html>» <strong> Inclusión en la educación superior colombiana</strong></a></p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Para Karin Garzón Díaz, investigadora del Grupo de Investigación en Ciencias de la Rehabilitación de la <strong><a href=https://estudios.universia.net/colombia/institucion/universidad-del-rosario>Universidad del Rosario</a></strong>, estas reglamentaciones parecen ser claras en los discursos, pero <strong>en la práctica no se resuelven con naturalidad.</strong></p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>En el mundo hay alrededor de <strong>1.000 millones de personas con discapacidad</strong>, según el informe mundial de discapacidad de la Organización Mundial de la Salud del Banco Mundial 2011, mientras que en Colombia existen 2.632.255, de acuerdo con el Censo de 2005.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>La discapacidad es una condición humana que requiere <strong>nuevas formas de interpretación y de actuación social</strong>, y no es equivalente a enfermedad. Sin embargo, para la mayoría es aún sinónimo de afectación, limitación y tragedia, en la medida que se asocia con carga, gasto y padecimiento.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Pese a estos imaginaros sociales, el mundo aceleradamente viene cambiando lo que piensa y cómo actúa en relación con la situación de discapacidad. Para ello ha sido determinante la participación y el liderazgo de las personas con discapacidad y de sus organizaciones, como se demostró en la Convención de las Naciones Unidas de Derechos de las Personas con Discapacidad, a través del lema: Nada sobre nosotros sin nosotros, indicó la investigadora.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Universidades y discapacidad</strong></p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>El estudio de la Universidad del Rosario De la Inclusión a la Convivencia, cerrando la brecha en la participación de estudiantes con discapacidad en educación superior, señala que la <strong>presencia de personas con discapacidad en la educación superior es esencial para garantizar la “universalidad”</strong> de las universidades.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Las mejores universidades del mundo cuentan con programas y unidades específicas para las personas con discapacidad, los cuales son un factor de competitividad al cual estas instituciones le apuestan. Harvard, Stanford, Berkeley, Cambridge y Massachusetts contemplan acciones explícitas para las personas con discapacidad, dijo Rocío Molina Bejar, investigadora de la Universidad del Rosario.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Según el estudio, Colombia está avanzando en el tema. Por medio del Ministerio de Educación y la Red Colombiana de Universidades por la Discapacidad <strong>se ha estimulado la investigación, favoreciendo la cooperación y concientizado</strong> a las instituciones.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Además el Consejo Nacional de Acreditación señaló en 2013 que uno de los factores de calidad a evaluar es “la existencia de mecanismos de seguimiento, acompañamiento especial y adecuaciones locativas para facilitar el óptimo desempeño de los admitidos en condición de vulnerabilidad y discapacidad”.”</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>La inclusión de estos aspectos en la acreditación de las universidades<strong> abre oportunidades para formalizar prácticas institucionales y construir políticas</strong> que ayuden a cerrar brechas de acceso, permanencia y graduación de estudiantes con discapacidad, aseguró Garzón Díaz.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Universidad inclusiva</strong></p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Al considerar que una universidad inclusiva no nace solo con la formulación de políticas, la Universidad del Rosario finalizó un proyecto que elaboró  una <strong>propuesta metodológica para la construcción de una política universitaria de inclusión y convivencia</strong> con personas con discapacidad en educación superior.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Este ejercicio permitió determinar cuatro ejes para una política universitaria de participación de los estudiantes con discapacidad:</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Disposiciones:</strong> Voluntad de iniciar procesos de transformación y articulación de políticas, planes y programas que giren en torno a la presencia de la discapacidad en la universidad.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Planeación y desarrollo institucional</strong>: Uso planificado de los recursos y manejo de la infraestructura física y tecnológica, de acuerdo con los diferentes tipos de discapacidad.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Formación de la comunidad universitaria:</strong> Procesos de formación e información que se deben dar sobre la discapacidad en todos los espacios de la vida universitaria.</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;><strong>Interacción con el entorno:</strong> Capacidad de comunicar experiencias, de generar cooperación, de incorporar buenas prácticas y de generar innovación como factores de impacto y pertinencia social.?</p><p style=text-align: justify;> </p><p style=text-align: justify;>Para Garzón Díaz, investigadora de la Universidad del Rosario,<strong> la discapacidad es una realidad propia de cualquier nación, estrato social o etapa del ciclo vital.</strong> En esta línea, no es un tema que deba ser propio de especialistas, sino una realidad con la que todos tenemos que aprender a convivir, estando en la capacidad de ocupar lugares comunes como cualquier ciudadano, y la universidad es uno de ellos.</p>
Fuente: 123RF

Pese a existir acuerdos internacionales y marcos legislativos particulares de inclusión de las personas con discapacidad, aún se perciben falencias en las formas como las sociedades interpretan estos lineamientos.

 

 

Lee también
» Sensibilizar a la sociedad: el camino hacia la inclusión social
» Inclusión en la educación superior colombiana

 

 

Para Karin Garzón Díaz, investigadora del Grupo de Investigación en Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad del Rosario, estas reglamentaciones parecen ser claras en los discursos, pero en la práctica no se resuelven con naturalidad.

 

En el mundo hay alrededor de 1.000 millones de personas con discapacidad, según el informe mundial de discapacidad de la Organización Mundial de la Salud del Banco Mundial 2011, mientras que en Colombia existen 2.632.255, de acuerdo con el Censo de 2005.

 

La discapacidad es una condición humana que requiere nuevas formas de interpretación y de actuación social, y no es equivalente a enfermedad. Sin embargo, para la mayoría es aún sinónimo de afectación, limitación y tragedia, en la medida que se asocia con carga, gasto y padecimiento.

 

Pese a estos imaginaros sociales, el mundo aceleradamente viene cambiando lo que piensa y cómo actúa en relación con la situación de discapacidad. Para ello ha sido determinante la participación y el liderazgo de las personas con discapacidad y de sus organizaciones, como se demostró en la Convención de las Naciones Unidas de Derechos de las Personas con Discapacidad, a través del lema: Nada sobre nosotros sin nosotros, indicó la investigadora.

 

 

Universidades y discapacidad

 

El estudio de la Universidad del Rosario De la Inclusión a la Convivencia, cerrando la brecha en la participación de estudiantes con discapacidad en educación superior, señala que la presencia de personas con discapacidad en la educación superior es esencial para garantizar la “universalidad” de las universidades.

 

Las mejores universidades del mundo cuentan con programas y unidades específicas para las personas con discapacidad, los cuales son un factor de competitividad al cual estas instituciones le apuestan. Harvard, Stanford, Berkeley, Cambridge y Massachusetts contemplan acciones explícitas para las personas con discapacidad, dijo Rocío Molina Bejar, investigadora de la Universidad del Rosario.

 

Según el estudio, Colombia está avanzando en el tema. Por medio del Ministerio de Educación y la Red Colombiana de Universidades por la Discapacidad se ha estimulado la investigación, favoreciendo la cooperación y concientizado a las instituciones.

 

Además el Consejo Nacional de Acreditación señaló en 2013 que uno de los factores de calidad a evaluar es “la existencia de mecanismos de seguimiento, acompañamiento especial y adecuaciones locativas para facilitar el óptimo desempeño de los admitidos en condición de vulnerabilidad y discapacidad”.”

 

La inclusión de estos aspectos en la acreditación de las universidades abre oportunidades para formalizar prácticas institucionales y construir políticas que ayuden a cerrar brechas de acceso, permanencia y graduación de estudiantes con discapacidad, aseguró Garzón Díaz.

 

 

Universidad inclusiva

 

Al considerar que una universidad inclusiva no nace solo con la formulación de políticas, la Universidad del Rosario finalizó un proyecto que elaboró  una propuesta metodológica para la construcción de una política universitaria de inclusión y convivencia con personas con discapacidad en educación superior.

 

Este ejercicio permitió determinar cuatro ejes para una política universitaria de participación de los estudiantes con discapacidad:

 

Disposiciones: Voluntad de iniciar procesos de transformación y articulación de políticas, planes y programas que giren en torno a la presencia de la discapacidad en la universidad.

 

Planeación y desarrollo institucional: Uso planificado de los recursos y manejo de la infraestructura física y tecnológica, de acuerdo con los diferentes tipos de discapacidad.

 

Formación de la comunidad universitaria: Procesos de formación e información que se deben dar sobre la discapacidad en todos los espacios de la vida universitaria.

 

Interacción con el entorno: Capacidad de comunicar experiencias, de generar cooperación, de incorporar buenas prácticas y de generar innovación como factores de impacto y pertinencia social.?

 

Para Garzón Díaz, investigadora de la Universidad del Rosario, la discapacidad es una realidad propia de cualquier nación, estrato social o etapa del ciclo vital. En esta línea, no es un tema que deba ser propio de especialistas, sino una realidad con la que todos tenemos que aprender a convivir, estando en la capacidad de ocupar lugares comunes como cualquier ciudadano, y la universidad es uno de ellos.


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